22 mayo, 2022

Medio ambiente, eficiencia energética y calderas de gas natural

El gas natural es una energía limpia y más barata que otros tipos de combustible. Pero el nivel de gases contaminantes que emiten las instalaciones y su rendimiento energético depende también de las calderas gas natural que se elija para obtener agua caliente y proporcionar calefacción.

Las calderas tradicionales calientan los circuitos mediante la combustión de un combustible, que es lo que genera el calor suficiente para conseguir calentar el fluido que se mueve por el interior de la caldera y por el del circuito de la calefacción. Estas calderas trabajan a una temperatura muy elevada, de hasta 70 grados, por lo que el consumo energético es muy elevado.

Calderas de baja temperatura

calderas gas naturalEste tipo de calderas trabajan de una manera diferente. Su particular sistema de funcionamiento hace que opere sin problemas, aún cuando la temperatura de retorno apenas alcance los 40 grados. Además, pueden impulsar el agua del circuito a diferentes temperaturas para adaptarse a factores como las temperaturas que se registren en el exterior, condiciones particulares del inmueble, situación geográfica del mismo, etc.

 

Esta facilidad para adaptarse a las necesidades térmicas de cada momento hace que la caldera no tenga que trabajar constantemente para mantener una temperatura determinada en el circuito. Ahí es donde se produce el ahorro de energía.

Pero además, este tipo de cadera, al trabajar a menor temperatura, emite una menor cantidad de NOx a la atmósfera.

Calderas de condensación

Aún más eficientes y significativamente menos contaminantes que las tradicionales. Se trata de los equipos más avanzados que existen ahora mismo en el mercado. Las calderas de condensación lo que hacen es aprovechar la energía resultante de la transformación del vapor de agua que se genera durante la combustión y lo reutilizan. Una energía que el resto de calderas desaprovechan.

Instalar una caldera de este tipo puede proporcionar hasta un 40 por ciento de ahorro en el consumo de combustible. Es cierto que cuentan con la desventaja de su precio, sensiblemente superior al de otros modelos, pero que muy pronto se ve compensado con el ahorro recurrente del servicio, además de la comodidad que este sistema aporta a la calidad de vida de las personas.

Calderas de bajo NOx y de condensación son las que recomiendan, no solo por el ahorro energético y la menor emisión de gases contaminantes, sino porque también son mucho más seguras. Y dentro de ellas, hay que tener en cuenta que existen modelos de gran potencia y siendo factible de utilizar tanto en sistemas de calefacción por radiadores como en suelo radiante.

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